Café de Santander: carga a $2.210.000 y la prima que salva
El precio interno cerró en $2.210.000 la carga. La prima del suave colombiano subió de 15 a 62 centavos, pero la revaluación quita $700.000 por carga.

Una carga de 125 kilos de café pergamino seco se pagó a $2.210.000 el lunes 27 de julio, según el boletín diario de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC).
Ese es el último precio publicado al cierre de esta nota. Y trae algo llamativo: la bolsa de Nueva York llegó a desplomarse 42% entre noviembre y mayo, y sigue 21% por debajo de su pico, pero lo que recibe el caficultor santandereano casi no se movió.
La explicación cabe en una palabra: prima.
¿Cuánto vale hoy una carga de café en Santander?
El precio de referencia nacional para factor de rendimiento 94 quedó en $2.210.000 por carga. Son $17.680 por kilo de pergamino seco, según cálculos de Economía Santander sobre el mismo boletín.
En la sucursal de Almacafé en Bucaramanga, el boletín fija $2.208.875 por carga, $17.671 el kilo y $220.888 la arroba. Está entre las cotizaciones más bajas del país: ese día la más baja fue Cúcuta, con $2.208.375, y la más alta Santa Marta, con $2.212.125.
La diferencia entre puntos de compra es mínima. La del factor de rendimiento no. Un café con FR 88 se pagó a $2.294.750 y uno con FR 100, a $2.128.750: $166.000 de brecha por carga según qué tan bien trille el grano.
Hay más letra menuda. La pasilla contenida en el pergamino se liquida a $10.000 el kilo, y un defecto en taza tipo I —químico, fenol, stinker o moho— descuenta $88.000 por carga.
¿Por qué el precio aguanta si Nueva York se desplomó?
El contrato C de Nueva York cerró el 27 de julio en US$324,55 centavos por libra. Venía de una caída que ya tocó fondo: "...desde los US$4,13/lb alcanzados en noviembre de 2025, el precio del KC cayó 42% hasta los US$2,4 a finales de mayo de este año. Si bien se ha recuperado hasta niveles alrededor de los US$3 en la primera semana de julio, el mercado acumula más fundamentales bajistas que alcistas", dice el informe Panorama Sector Caficultor de Bancolombia, citado por Portafolio.
Conviene fijar la cuenta: frente al pico de noviembre, el cierre del 27 de julio está 21% abajo, no 42%. El 42% fue la caída de pico a piso, y el piso quedó atrás.
Lo que sostuvo el precio interno fue la prima del suave colombiano. Pasó de 15 centavos por libra en enero a 62 centavos en junio, y en la primera semana de julio osciló entre 51 y 96 centavos.
"No todos los cafés se están comportando igual. A pesar de la corrección en el precio internacional, los diferenciales o primas por cafés de mayor calidad, como el colombiano, vienen mostrando una tendencia al alza", dice el informe de Bancolombia.
Aterricemos eso, con cuidado. Una carga con FR 94 rinde 93,09 kilos de café excelso, es decir 205,2 libras. Con la prima promedio que Bancolombia reportó para junio —62 centavos— y la TRM del 27 de julio, esos 93,09 kilos equivaldrían a unos $408.000 por carga. Es un ejercicio ilustrativo de Economía Santander, no una lectura del boletín, y no corresponde al 27 de julio: usa la prima de junio, no la del día. Ese día el diferencial implícito fue prácticamente nulo —la FNC valoró el excelso a US$3,23 la libra frente a un cierre de Nueva York de US$3,2455— y la Federación no desagrega la prima en su publicación diaria.
Del otro lado empuja Brasil. Conab proyecta 66,7 millones de sacos para el ciclo 2026/27, cerca de 18% más, con el arábigo creciendo alrededor de 28%. Es un pronóstico de cosecha, no un resultado: falta que el clima lo confirme.
¿Cuánto le quita al caficultor la caída del dólar?
La TRM del 27 de julio fue de $3.210,56: 21,9% menos que un año atrás, cuando estaba en $4.110,48, y 14% por debajo del cierre de 2025. Son cifras de la serie oficial de TRM del Banco de la República publicada en datos.gov.co. Cada peso que se revalúa sale del bolsillo del productor.

Germán Bahamón, gerente de la FNC, lo cuantificó a comienzos de junio: "En un año, la tasa de cambio ha caído cerca de $549 por dólar, provocando que la familia cafetera deje de percibir más de $400.000 por su carga de café. Estamos hablando de un impacto cercano al 17 por ciento de su ingreso", dijo a Portafolio.
En julio la cuenta le creció. "...por cada 100 pesos que se revalúa el peso, el caficultor deja de recibir aproximadamente $75.000 por cada carga de 125 kilogramos de café", dijo a El Colombiano, y añadió que, mirando el último año, "la pérdida ya ronda los $700.000 por carga".
Puesto en la misma escala: el ejercicio de la prima da unos $408.000 por carga, y la revaluación, según las cuentas de la FNC, ya se lleva cerca de $700.000 por carga frente a hace doce meses. Si vives del café, sigue el dólar hoy y la TRM con la misma atención con que miras el cielo.
¿Qué tan grande es el café en Santander?
Santander tiene 55.640 hectáreas sembradas en 78 de sus 87 municipios, con 34.013 familias cafeteras en 39.398 fincas, según el Comité Departamental de Cafeteros. Son 1,6 hectáreas por familia.
El departamento produjo 934.000 sacos de 60 kilos tipo exportación en 2024: 6,23% del país y el sexto puesto nacional. En cargas de pergamino seco fueron 566.000.
A precio del 27 de julio, esa cosecha valdría $1,25 billones. Es aritmética de Economía Santander —566.000 cargas por $2.210.000—, no un dato de la FNC, pero da la escala real del negocio en la región.
Los municipios que más producen son Socorro, San Gil, Páramo, Confines y Valle de San José. En registro mercantil, la Cámara de Comercio de Bucaramanga cuenta 265 empresas del sector: 35 en Bucaramanga, 23 en Socorro y 20 en San Gil.
Esas 265 empresas vendieron $124,5 mil millones en 2025, el doble que el año anterior. El 96,6% son microempresas y el 37,1% están a cargo de mujeres.
¿Cuánto exporta Santander y por qué las cifras no cuadran?
Acá toca ser claro: las fuentes se contradicen.
El informe de la Cámara de Comercio de Bucaramanga sobre el sector café documenta exportaciones por US$52.791.517 FOB en 2024 (-16,3%) y US$59.730.601 entre enero y julio de 2025 (+60,6%), con lo que Santander subió al noveno puesto nacional.
Pero Infobae publicó en febrero: "El café fue el principal producto enviado al mercado internacional, con ventas por US$86,4 millones durante 2025". Y Vanguardia atribuyó esa misma cifra al cacao: "el cacao representó US$ 86,4 millones, con un repunte del 124 %".
Los dos medios atribuyen la cifra a la Cámara de Comercio de Bucaramanga —Vanguardia al Global Plan Santander (GPS), Infobae al Balance Exportador— y llegan a productos distintos. Mientras la Cámara no publique una cifra consolidada que concilie las dos versiones, este reportaje se atiene a la de su propio informe sectorial: US$59.730.601 entre enero y julio de 2025.
Lo que sí está firme, para ese mismo periodo: Estados Unidos compró el 60,9% del café que salió de Santander, seguido de Noruega (15,9%) y Canadá (6,4%), y el 99,8% se fue como grano sin tostar ni descafeinar. En 2024 el reparto era otro —Estados Unidos 65,2%, Finlandia 9,5% y Canadá 6,1%— y el grano sin transformar pesaba 97,6%. En ambos años la conclusión es la misma: el valor agregado se queda afuera.
¿Le queda margen al caficultor santandereano?
El costo manda, y el costo es mano de obra. El informe de costos del Acuerdo Café, Bosque y Clima, con 1.280 fincas de 11 departamentos andinos, encontró que la recolección pesa 54% del costo de producción y la fertilización, 19%.
Los costos fijos operativos subieron 13% en 2024, más del doble de la inflación de ese año.
El estudio calcula un punto de equilibrio exigente: si los costos variables suben 15%, hay que producir 1.502 kilos de pergamino seco por hectárea para no perder. Si el precio cae 10%, se necesitan 1.634 kilos.
Compara eso con Santander: la Cámara de Comercio reporta un rendimiento departamental de 1,02 toneladas por hectárea en 2024, con datos de UPRA-EVA. Las bases de medición no son idénticas —una mide pergamino seco y la otra, el rendimiento que reporta la evaluación agropecuaria—, así que la comparación es indicativa y no una equivalencia.
"Si logran tener una mayor capacidad para cubrir los costos operativos permanentes del cultivo y procesamiento, podrán aumentar su capacidad de negociación y beneficiarse más de la coyuntura actual de precios históricos", dijo Carlos Isaza, gerente del programa de café de Solidaridad, a Bloomberg Línea.
¿Y si El Niño llega en el segundo semestre?
La producción nacional del primer semestre fue de 5,58 millones de sacos, 10% menos que en 2025. Junio rompió la tendencia con 1,3 millones de sacos, 43% más que el mismo mes del año pasado.
Bahamón atribuyó la caída a "los retrasos en la maduración del fruto como consecuencia del régimen de lluvias que afectó amplias zonas cafeteras del país", según Semana. Las exportaciones del semestre cayeron 18%, a 5,23 millones de sacos.
El riesgo ahora es el contrario. Bancolombia proyecta que un Niño de alta intensidad reduciría las lluvias cerca de 32% frente al promedio histórico en zonas cafeteras, con Tolima hasta -52% y Valle del Cauca -16%, según Diario Occidente. Es un escenario proyectado por el banco, no un pronóstico oficial del Ideam.
Santander no aparece en esa proyección. Eso no quiere decir que esté a salvo: quiere decir que no hay dato público desagregado para el departamento, y que cualquier lectura sobre la zona cafetera santandereana hoy sería una extrapolación.
Café y cacao: la paradoja santandereana
Santander es sexto en café, pero primero en cacao: Vanguardia lo describe como el mayor productor del país, con cerca del 40% del grano nacional.
Ahí está el contraste. Las exportaciones de cacao crudo en grano del departamento cayeron 86% en el primer trimestre de 2026, a US$11,8 millones, según Vanguardia con datos de la Cámara de Comercio. Ojo con la base: el mismo medio reporta los US$86,4 millones como "cacao" para todo 2025 y los US$11,8 millones como "cacao crudo en grano" del trimestre, así que las dos cifras no son directamente comparables entre sí.
El precio lo explica: el kilo pasó de $25.977 en julio de 2025 a $13.713 en julio de 2026. Un 47% menos en doce meses.
El café llegó a perder 42% en Nueva York y todavía está 21% bajo el pico, y el productor casi no lo sintió, porque la prima por calidad amortiguó el golpe. El cacao perdió 47% y no tuvo con qué amortiguarlo. La lección para Santander es esa: la prima no es un lujo, es el seguro.
¿Qué se espera?
La FNC publica el precio cada día hábil después del cierre de Nueva York. Revise el boletín oficial antes de vender, no el del lunes pasado.
Tres palancas concretas si usted es un productor de café en Santander:
Factor de rendimiento. Entre FR 88 y FR 100 hay $166.000 por carga. El factor se define en la trilla: mientras menos pergamino se necesite para sacar un saco de excelso, mejor te pagan.
Certificación. De las 55.640 hectáreas del departamento, 21.937 ya tienen certificación de sostenibilidad —el 39% del área, según cálculos de Economía Santander— en 11.009 fincas y 8.636 cafeteros. Santander tiene Denominación de Origen desde 2014.
Transformación local. El Centro Regional de Industrialización del Café, abierto en Bucaramanga en noviembre de 2025 por la FNC y el Comité de Cafeteros de Santander, trilla hasta 1.000 sacos al mes y tuesta 22 toneladas. Néstor Serrano Capacho, director ejecutivo del Comité de Cafeteros de Santander, lo explicó así: "El café que entra se va a perfilar, tanto física como sensorialmente".
Y vigile los dos números que deciden su año: la prima y el dólar. Puede seguirlos en nuestros indicadores económicos.
