Cacao en Rionegro: tres generaciones y el salto al chocolate
La familia Guerrero, de Rionegro, dejó de vender solo grano seco y empezó a transformar su cacao. Cuánto vale ese salto y por qué llega en el momento justo.
Periodismo económico regional
Inversión, empleo y desarrollo del oriente colombiano, con veinte años de reportería económica detrás de cada historia.
Café, cacao y agroindustria desde las provincias de Santander.
La familia Guerrero, de Rionegro, dejó de vender solo grano seco y empezó a transformar su cacao. Cuánto vale ese salto y por qué llega en el momento justo.
Santander tiene 1.553.619 bovinos en 41.484 predios. Es octavo del país en reses pero cuarto en fincas, con un promedio de 37 cabezas que lo explica.
La carga cerró en $2.250.000, casi el tope del año. Pero la recolección se lleva buena parte y el 64% de los cafeteros no llega al ingreso vital.
La avicultura santandereana ocupa a 110.000 personas, pero solo 40.000 de esos empleos son directos. La diferencia entre una cifra y otra importa.
El censo del ICA cuenta 48.716 ovinos y 32.829 caprinos en Santander. García Rovira concentra la mitad de las cabras, pero el consumo no llega a un kilo.
Santander produce el 41% del cacao del país y lo siembra en 56 municipios. Su liderazgo llega justo cuando el precio internacional pierde dos tercios.
El precio interno cerró en $2.210.000 la carga. La prima del suave colombiano subió de 15 a 62 centavos, pero la revaluación quita $700.000 por carga.