Wiltech: el taller en Bucaramanga que desafió a Apple y se volvió una marca en 9 países
Apple le exigió a Wilmer Becerra dejar de usar sus marcas y le mencionó cárcel. Tres años después, la SIC investiga a Apple por lo mismo que él alegó.

En agosto de 2023 un taller de reparación de celulares de Bucaramanga recibió una carta del bufete Baker & McKenzie, que representaba a Apple. Le exigía dejar de usar las marcas APPLE, iPhone y Apple Logo. De no cumplir, la comunicación mencionaba el artículo 306 del Código Penal colombiano: de cuatro a ocho años de prisión y sanciones económicas.
El destinatario era Wilmer Becerra, dueño de Wiltech, según la reconstrucción del caso publicada por Infobae el 2 de agosto de ese año.
Tres años después, la misma pregunta que él hizo entonces está sobre el escritorio de la Superintendencia de Industria y Comercio.
¿Qué le exigía Apple exactamente?
La reclamación tenía tres frentes: el uso de los signos distintivos de la marca, la compra de repuestos y el hecho de que —según Apple— el taller pudiera presentarse como un servicio técnico oficial sin serlo.
No era una demanda ante un juez. Era un requerimiento privado, de los que buscan que el destinatario ceda antes de que exista un proceso.
¿Qué respondió el bumangués?
Becerra no cerró. Puso en público la carta y devolvió la pregunta:
"¿Es un delito reparar un equipo, que Apple dice que ya no tiene solución? ¿No es el dueño de un iPhone, autónomo de decidir donde reparar un equipo de su propiedad?"
Y propuso lo contrario de lo que le pedían: una alianza entre Apple y Wiltech para reparar los equipos que la garantía del fabricante ya no cubre.
El caso se volvió viral. Y ahí cambió el pulso.
¿Cómo terminó de verdad?
Aquí conviene ser preciso, porque la versión que circula suele acortar el final.
Apple retiró la exigencia y le ofreció dos caminos: seguir reparando con cuidado en el uso de los logos, o convertirse en reparador autorizado bajo la figura de Independent Repair Provider (IRP).
Pero, según lo que Becerra le contó a Semana, esa oferta no se concretó:
"Creo que fue una propuesta no más para darles a los medios porque yo igual envié toda mi documentación, pero no sentí que me respondieron".
Y sobre la figura misma: "Ese servicio IRP, ahorita en Colombia no funciona, porque yo no se lo he visto a nadie".
No hubo demanda, no hubo fallo y no hubo acuerdo firmado. Lo que hubo fue un requerimiento que se retiró después de la presión pública, y una propuesta que —en palabras del propio empresario— se quedó en el anuncio. Él siguió reparando. Eso es lo que ocurrió.
¿Y qué pasó tres años después?
En agosto de 2025, la Superintendencia de Industria y Comercio abrió investigación y formuló pliego de cargos contra Apple Inc. y Apple Services Latam por presunto abuso de posición de dominio, según informó Vanguardia.
El expediente no es sobre reparaciones: apunta a la App Store y a la obligación de usar el sistema de pagos de Apple, con comisiones del 15% al 30%. Si la SIC concluye que hubo abuso, la multa podría superar los $140.000 millones.
Son dos asuntos distintos con una raíz común: hasta dónde puede una empresa controlar lo que pasa dentro de un aparato que ya vendió. Becerra lo planteó en 2023 desde un taller de Bucaramanga. El regulador colombiano lo planteó en 2025 desde una resolución.
¿Qué es Wiltech hoy?
La empresa opera desde 2012 y repara iPhone, iPad, MacBook, iMac, Apple Watch y cargadores. Tiene además una línea de formación, Wiltech Academy, con cursos de reparación.
Según su propio sitio, tiene presencia en nueve países:
| País |
|---|
| Colombia |
| México |
| Argentina |
| Chile |
| Perú |
| Bolivia |
| Ecuador |
| Guatemala |
| Panamá |
| República Dominicana |
No hay cifras públicas de facturación, número de empleados ni de sedes por ciudad. Este portal no las encontró en ninguna fuente verificable, y prefiere señalar el vacío antes que estimarlo.
Lo que este caso deja para Santander
Una empresa de servicios técnicos nacida en Bucaramanga llegó a diez mercados de América Latina reparando aparatos de la compañía más valiosa del mundo. Ese es el dato económico, y no depende de quién ganó el pulso.
Becerra no solo es un emprendedor. Así como al inicio, empezó ofreciendo sus videos de reparaciones para que todo interesado pudiera aprender más rápido, hoy es un expositor que enseña a los demás emprendedores a través de sus cursos las nociones básicas y más avanzadas para reparar toda clase de artefactos tecnológicos.
Sus cursos en Wiltech Academy incluyen temas como Curso Básico de iPhone, curso avanzado de iPhone, con precios desde USD$ 160.
También deja una lección menos cómoda: el activo que salvó a Wiltech no fue jurídico, fue reputacional. Un taller pequeño no gana un litigio contra un bufete internacional; lo que hizo Becerra fue convertir una carta privada en una conversación pública. Para el tejido de micro y pequeña empresa que sostiene buena parte del emprendimiento en Bucaramanga, esa es una herramienta real, y también un riesgo: funciona una vez, y solo si el caso resuena.
Esta nota se elaboró con información publicada por Infobae, Semana y Vanguardia, y con datos del sitio oficial de Wiltech. Economía Santander no ha entrevistado a Wilmer Becerra ni ha recibido respuesta de Apple.

