Bucaramanga lidera la creación de empleo formal en el oriente colombiano durante el primer semestre
Datos del DANE muestran un repunte en construcción y servicios, mientras el comercio sigue rezagado frente a 2025. Los gremios piden cautela ante la desaceleración nacional.

Datos del DANE muestran un repunte en construcción y servicios, mientras el comercio sigue rezagado frente a 2025. Los gremios piden cautela ante la desaceleración nacional.
El mercado laboral en Bucaramanga: contraste entre la desocupación oficial y la informalidad
Bucaramanga registra una de las tasas de desocupación más bajas de Colombia. Los reportes consolidados al cierre del primer semestre de 2026 confirman esta tendencia en el área metropolitana. Sin embargo, el análisis de las cifras evidencia que el volumen de ocupación está altamente concentrado en el mercado laboral informal, lo que plantea retos estructurales para la economía local y la competitividad de la región.
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), para el trimestre móvil abril-junio de 2026, la tasa de desempleo en Bucaramanga y su área metropolitana se ubicó en el 8,4%. Este indicador se mantiene por debajo del promedio nacional, que cerró el mismo periodo en un 9,8%. No obstante, la desagregación de los datos muestra una desocupación juvenil (población entre 15 y 28 años) que asciende al 16,5%, evidenciando una baja capacidad de absorción de nuevos profesionales por parte del sector productivo.
La realidad detrás del indicador: una informalidad que inquieta
El desafío central del mercado laboral local es la calidad del empleo. El DANE reportó que la tasa de informalidad en Bucaramanga se situó en un 43,2% al cierre del semestre. Esto implica que más de cuatro de cada diez trabajadores operan sin contratos formales ni aportes a la seguridad social.
Investigaciones del Banco de la República sobre el mercado laboral regional señalan que la informalidad actúa como un mecanismo de ajuste económico. Ante la contracción en la creación de empleo corporativo, una parte significativa de la fuerza laboral transita hacia el trabajo por cuenta propia para generar ingresos; una dinámica estructural que afecta con mayor proporción a la población femenina y reduce el ingreso per cápita de los hogares.
La posición de los gremios
Desde el sector privado, Fenalco Santander ha señalado que la carga tributaria y los costos laborales no salariales limitan la capacidad de los empleadores de los sectores de comercio y servicios para generar nuevas vacantes formales. Por su parte, la Cámara de Comercio de Bucaramanga promueve estrategias de conexión laboral y desarrollo empresarial, argumentando que el fortalecimiento financiero y técnico de las microempresas es el camino viable hacia la formalización de las nóminas.
Desde el análisis estadístico, Camilo Herrera, director de investigaciones de la firma Radar, aporta una lectura sobre este fenómeno: "La baja desocupación en Bucaramanga responde a una economía de supervivencia. Las cifras oficiales reflejan que las personas ingresan rápidamente a esquemas de empleo precario o cuentapropismo porque no tienen el respaldo financiero para permanecer cesantes, lo que no equivale a una expansión real de la economía formal ni a una mejora en la capacidad adquisitiva".
Bucaramanga: una buena plaza
Bucaramanga sigue siendo considerada una ciudad con altos índices de calidad de vida, un clima favorable, excelencia en servicios de salud y sólidas instituciones de educación superior. Sin embargo, por la falta de oportunidades laborales estables para los más jóvenes, vive amenazada por la escasez de talento. Estudios de los gremios locales advierten que cerca del 45% de las empresas de la región enfrentan dificultades para encontrar mano de obra especializada, generando un desajuste profundo entre la oferta académica y la demanda corporativa.
Al mismo tiempo, mientras instituciones como las alcaldías del Área Metropolitana intentan frenar la fuga de jóvenes por medio de ferias de empleo y agencias de intermediación, la ciudad afronta problemas paralelos. La persistencia de un mercado donde el 43% de los ocupados están en la informalidad agrava fenómenos como el "rebusque" y, en el largo plazo, incide directamente en el aumento de la delincuencia, el comercio ilícito y el deterioro de la seguridad ciudadana. La solución a esta problemática social exige que la generación de empleo formal y la retención del talento especializado crezcan a un ritmo mayor que el de la economía de subsistencia.
