Deducciones de renta: las que casi nadie usa
Una deducción por dependientes de 72 UVT y otra del 1% por comprar con factura electrónica se escapan del tope del 40%. Casi nadie las reclama.
Casi todo lo que usted puede restar en la declaración de renta choca contra el mismo muro: el 40% de la renta líquida, sin pasar de 1.340 UVT, que para el año gravable 2025 son $66.731.000.
Ese tope del artículo 336 se consume la mayoría de los beneficios. Los intereses de vivienda, la medicina prepagada, los aportes voluntarios, la renta exenta del 25% y la deducción tradicional por dependientes van todos al mismo saco.
Pero hay dos que no. Y son justamente las que casi nadie reclama.
La deducción por dependientes que se escapa del tope
Existen dos deducciones por dependientes distintas, y confundirlas es lo que hace que la gente use solo una.
La conocida es la del artículo 387: el 10% de los ingresos brutos, hasta 384 UVT al año ($19.123.000). Esa sí entra en el límite del 40%, así que compite con todo lo demás y muchas veces se pierde.
La otra es la del artículo 336, incorporada por la reforma de 2022: 72 UVT por cada dependiente ($3.586.000), hasta cuatro dependientes. Y esta no está sujeta al límite general.
Con cuatro dependientes son 288 UVT, es decir $14.342.000 que se restan por fuera del tope. Para un contribuyente que ya llegó al techo del 40% con vivienda y salud, esta es plata que de otro modo no habría podido usar.
Las dos aplican solo a rentas de trabajo, y hay que poder acreditar la calidad del dependiente. No es un dato que se declara de palabra.
El 1% de todo lo que compró con factura electrónica
Esta es la más ignorada de todas, y la que más gente podría usar.
Puede deducir el 1% del valor de sus compras pagadas con factura electrónica, hasta 240 UVT ($11.952.000) en el año. Aplica a compras personales y familiares, no solo a gastos de negocio.
Los requisitos son cuatro y hay que cumplirlos todos:
| Requisito | Qué significa |
|---|---|
| Factura electrónica válida | Con validación previa y con su nombre y documento identificados |
| Pago electrónico | Tarjeta débito, crédito u otro medio de una entidad vigilada por la Superfinanciera |
| Mismo año | El pago debe hacerse dentro del período gravable que declara |
| Sin duplicar | La compra no puede estar ya declarada como costo, deducción o IVA descontable |
El detalle que descalifica a la mayoría es el segundo. Pagar en efectivo mata la deducción, aunque le den factura electrónica. Y pedir la factura a nombre propio en el supermercado o el restaurante es un hábito que casi nadie tiene.
Esta deducción tampoco entra en el límite del 40%.
Las que sí compiten por el mismo cupo
Conviene saber cuáles van al saco común, porque ahí es donde hay que priorizar:
| Concepto | Tope propio |
|---|---|
| Renta exenta del 25% de rentas de trabajo | 790 UVT · $39.341.000 |
| Intereses de crédito de vivienda | 1.200 UVT · $59.759.000 |
| Medicina prepagada o póliza de salud | 192 UVT al año · $9.561.000 |
| Dependientes del artículo 387 | 384 UVT · $19.123.000 |
| Aportes voluntarios a pensión y AFC | 30% del ingreso, hasta 3.800 UVT |
Todos esos conceptos, sumados, no pueden superar el 40% de la renta líquida ni los $66.731.000. Tener derecho a un beneficio no significa poder usarlo entero: significa que compite.
Por eso el orden importa. Si ya va a llegar al tope con los intereses de vivienda, sumar la medicina prepagada no le va a cambiar nada, mientras que los 72 UVT por dependiente sí, porque van por fuera.
Por qué las cifras terminan en ceros
Todos esos topes están escritos en UVT, no en pesos, y se convierten con la UVT del año gravable, que para 2025 era $49.799.
El resultado se aproxima al múltiplo de mil más cercano, por mandato del artículo 868. Por eso 1.340 UVT no son $66.730.660 sino $66.731.000.
Si le quedan dudas sobre cuál UVT va en cada renglón —porque en la misma declaración conviven dos—, está la nota sobre cuál UVT aplica para declarar en 2026.
Lo que hay que tener listo
Ninguna de estas deducciones se aplica sola. Todas exigen soporte:
- Dependientes: registro civil, certificado médico o la prueba que corresponda según el tipo de dependiente.
- Vivienda: certificado del banco con los intereses pagados en el año.
- Salud: certificado de la entidad de medicina prepagada.
- Factura electrónica: las facturas a su nombre y el respaldo de que se pagaron por medio electrónico.
La DIAN puede pedir esos documentos después. Restar sin poder probar es lo que convierte una deducción en una sanción por inexactitud, y esa cuenta está en la nota sobre las multas por no declarar renta.
Y si le da el impuesto y no tiene con qué
Presentar y pagar son obligaciones separadas. Si la cuenta le sale más alta de lo que esperaba, hay plazos: la DIAN concede facilidades de pago de hasta cinco años, con las condiciones que están en esta guía.
El calendario del año gravable 2025 cierra el 26 de octubre de 2026.
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