Pico y placa
B/manga Bogotá Medellín
¿Cuánto vale tu dólar?

Periodismo económico regional

Economía Santander

Inversión, empleo y desarrollo del oriente colombiano, con veinte años de reportería económica detrás de cada historia.

Construcción Redacción propia

Vías de Santander: $11,8 billones y 50 km recortados

La Cámara de Comercio auditó 13 obras viales de Santander. En tres corredores el alcance se recortó 42% y la plata avanza más rápido que el pavimento.

Compartir

Obras de pavimentación en una vía de montaña en Santander
En la Variante de San Gil se ejecutó el 100% del dinero y se construyó el 42,7% de la obra. Archivo particular

Las 13 obras viales que se ejecutan hoy en Santander suman $11,8 billones en contratos. De ese total, $8,7 billones están en obras que no llegan ni a la mitad de su avance físico, según cálculos de Economía Santander sobre el primer informe de veeduría de infraestructura de la Cámara de Comercio de Bucaramanga.

El documento, con corte a agosto de 2026, no denuncia corrupción. Documenta algo más incómodo de resolver: un patrón que se repite obra tras obra, con contratistas distintos y tres entidades contratantes distintas.

El patrón tiene tres partes.

¿Por qué la plata avanza más rápido que el pavimento?

Es la primera señal, y aparece en casi todas.

Obra Avance financiero Avance físico Brecha
Variante de San Gil 100% 42,7% 57,3 pts
Curos – Málaga 55% 20% 35,0 pts
Duitama – Charalá – San Gil 35,4% 17,2% 18,2 pts
Barichara – Zapatoca 20,5% 14,9% 5,6 pts

La Variante de San Gil es el caso extremo: se gastó todo el presupuesto y se construyó menos de la mitad de la vía. En 73 meses se hicieron 4,1 kilómetros de los 9,6 proyectados, con una inversión de $174.890 millones en obra y $15.804 millones en interventoría.

La conclusión de los veedores es la frase más dura del informe: "Las obras ejecutadas no cumplen ninguna función ni beneficio para la comunidad".

En Curos – Málaga la aritmética es parecida. Se han pavimentado 13 kilómetros de los 66 que faltaban cuando arrancó el contrato, con el 55% del dinero ejecutado. Para cumplir el fallo de la acción popular faltan 53 kilómetros. La propia entidad calcula que terminar la vía cuesta cerca de un billón de pesos.

¿Cuántos kilómetros se perdieron por el camino?

Cincuenta. La segunda parte del patrón es que los contratos se van encogiendo.

Corredor Prometido Alcance actual Recorte
Duitama – Charalá – San Gil 41 km 25 km −39%
Barichara – Zapatoca 52,4 km 35 km −33%
San Gil – Mogotes – Onzaga 24,85 km 8,2 km −67%

Son 118 kilómetros prometidos que quedaron en 68: un recorte del 42%. La razón que dan los documentos es siempre la misma —los recursos disponibles solo alcanzan para menos— y en el caso de San Gil – Mogotes la reducción todavía no termina: hay una quinta modificación en trámite.

En Barichara – Zapatoca el dato es más elocuente que cualquier porcentaje. El avance real va en 5,18 kilómetros, y el informe anota que corresponde "al mismo alcance reportado en el mes de febrero de 2025". Es decir: un año y medio sin avanzar un metro, con una ejecución financiera que los veedores describen como "prácticamente nula en el último año".

¿Qué es lo que traba las obras?

Tres cuellos de botella, y ninguno es la maquinaria.

Los predios. En la Variante de San Gil faltan 97 de 223 por adquirir. En el Anillo Vial Externo Metropolitano hay 262 predios y van en 43%. En el Par Vial Puente Tierra – El Cero, de 20 predios solo 7 están adquiridos y 9 apenas están en elaboración de avalúos.

Las licencias ambientales. Barichara – Zapatoca lleva dos años sin ejecutar pavimento, entre otras razones porque INVÍAS, la Gobernación y el contratista no se han puesto de acuerdo sobre cómo usar la provisión para hacer el estudio biótico de flora y fauna.

La plata, que llega tarde o no llega. En octubre de 2025 INVÍAS cargó al SECOP los prepliegos para continuar la Variante de San Gil por $66.496 millones, pero solo tenía respaldo presupuestal por $9.954 millones. El 7 de abril de 2026 canceló el proceso alegando falta de recursos y de tiempo.

Le puede interesar: Licencias de construcción en Bucaramanga caen 43% en 2026

El nudo que el informe no alcanzó a contar

Hay una razón de fondo por la que la Variante de San Gil no puede reactivarse, y no aparece en el documento de la veeduría.

La licencia ambiental está a nombre de CONCAY, el contratista de la primera fase, y se encuentra en una controversia judicial. Mientras ese pleito no se resuelva, la licencia no se puede ceder a un contratista nuevo, y sin licencia cedida no hay licitación posible.

No es un problema de presupuesto: es un problema jurídico que bloquea el presupuesto. La financiación prevista existe —el convenio Ruta de los Comuneros compromete el recaudo de los peajes de Oiba, Curití y Los Curos durante 20 años—, pero no se puede ejecutar.

Lo que cambió después del informe

El documento se cerró en agosto y ya quedó desactualizado en su punto más importante.

Sobre el Anillo Vial Externo Metropolitano —$344.883 millones, avance físico de 14,44%, y con la anotación de que "actualmente no se está ejecutando obra"— los veedores escribieron que faltaba la licencia ambiental y que se esperaba para finales de agosto.

Llegó el 2 de septiembre. La CDMB se la otorgó al Departamento de Santander para el corredor Girón – Piedecuesta, unos 28 kilómetros de doble calzada, mediante la resolución del expediente LA 0002-2025.

Conviene leer la letra menuda: la licencia no incluye los permisos de concesión de aguas superficiales o subterráneas, vertimientos, emisiones atmosféricas ni uso de materiales de construcción. Son trámites aparte. Y queda pendiente la ordenanza que autorice vigencias futuras por $50.000 millones para seguir comprando predios.

Qué significa para la economía de Santander

Un departamento cuya riqueza está en la provincia y cuyo mercado está afuera depende de que esos corredores funcionen.

El café de altura, el cacao de San Vicente y el calzado que sale de Bucaramanga viajan por estas vías. Cada kilómetro que se recorta es margen que se pierde en flete, en tiempo y en producto que llega en peores condiciones. La nota sobre el café de Santander ya documentó cómo el precio sube pero el margen no: el transporte es una de las razones.

El caso más visible es el turístico. San Gil, Barichara, Zapatoca y Mogotes —el corazón del turismo santandereano— son justo los municipios de los corredores más recortados y más lentos. La Variante de San Gil lleva 73 meses sin cumplir su función; el corredor Barichara – Zapatoca no avanza desde febrero de 2025.

Y hay algo que el informe deja implícito: ninguna de estas obras se trabó por falta de contrato. Los contratos están firmados, los recursos asignados y los contratistas en sitio. Lo que falla es lo de antes —predios, licencias, giros— y eso no lo arregla adjudicar otra obra.

Cifras del primer informe de veeduría de infraestructura del equipo de Compromiso Público Empresarial de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, con corte a agosto de 2026. Los totales de $11,8 billones y $8,7 billones, el recorte de 118 a 68 kilómetros y las brechas entre avance financiero y físico son cálculos de Economía Santander sobre los datos del informe. La licencia ambiental del Anillo Vial y la situación jurídica de la licencia de la Variante de San Gil se verificaron con fuentes posteriores al informe.

¿Le sirvió esta nota? Compártala

← Volver a la portada

Publicidad

Central de Pirotecnia

Que la fiesta se vea desde lejos

Pólvora de bajo ruido, espectáculos con manejo profesional y parqueadero propio en Bucaramanga.

Ver el catálogo →

Sigue leyendo

Más de la economía de Santander