Pico y placa
B/manga Bogotá Medellín
¿Cuánto vale tu dólar?

Periodismo económico regional

Economía Santander

Inversión, empleo y desarrollo del oriente colombiano, con veinte años de reportería económica detrás de cada historia.

Construcción Redacción propia

Aguas residuales: el AMB retrocedió a 35,8% de tratamiento

El tratamiento cayó desde 50,1% en un año y ningún punto de monitoreo alcanzó calidad aceptable. La solución cuesta $1,29 billones y llega en 2035.

Compartir

Cauce del río de Oro a su paso por el área metropolitana de Bucaramanga
Ninguno de los 39 puntos de monitoero alcanzó buena o aceptable calidad de agua en 2025. Archivo particular

El área metropolitana de Bucaramanga trató en 2025 apenas el 35,8% de sus aguas residuales, frente al 50,1% de 2024. Es un retroceso de más de catorce puntos en un solo año.

El dato está en el Informe de Calidad de Vida 2026 de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, con base en cifras de EMPAS, la Piedecuestana de Servicios Públicos, Ruitoque S.A. y la Empresa de Servicios Domiciliarios de Girón.

Y viene acompañado de otro que no admite matices: ninguno de los 39 puntos de monitoreo del área metropolitana alcanzó calidad de agua buena o aceptable en 2025. En 2024 habían sido dos.

Un promedio que esconde cuatro realidades

El 35,8% metropolitano no describe a ningún municipio. Describe una mezcla:

Municipio Aguas residuales tratadas
Floridablanca 99,8%
Piedecuesta 52,8%
Bucaramanga 8%
Girón 1,9%

La brecha es de casi cincuenta veces entre el primero y el último. Floridablanca trata prácticamente todo lo que produce; Girón, menos de dos de cada cien litros.

Y ahí está el problema de fondo que el propio informe señala: las corrientes atraviesan fronteras administrativas. El agua que Bucaramanga no trata no se queda en Bucaramanga. Baja.

Cero de 39

El indicador de calidad del agua se mide en 39 puntos distribuidos en los cuatro municipios. En 2025 la distribución quedó así:

  • Bucaramanga: 33% regular, 67% mala
  • Floridablanca: 63% regular, 38% mala
  • Girón: 50% regular, 50% mala
  • Piedecuesta: 100% regular

Ninguno alcanzó las categorías buena ni aceptable. Es la primera vez en la serie que el conteo llega a cero.

La solución existe, cuesta $1,29 billones y llega en 2035

La respuesta institucional tiene nombre: la PTAR Río de Oro, la planta de tratamiento que EMPAS construirá en un predio de 38 hectáreas en Girón.

Su capacidad proyectada es de 2,08 metros cúbicos por segundo, suficiente para tratar el 99% de las aguas residuales de Bucaramanga y el 100% de las de Girón — es decir, exactamente los dos municipios que hoy están en 8% y 1,9%.

El proyecto ya tiene licencia ambiental de la ANLA y respaldo del CONPES 4173, que garantiza una inversión de $1,29 billones entre 2027 y 2035. La primera fase ronda los $600 mil millones con un horizonte de ejecución de cuatro años.

Esas dos fechas son la noticia económica. Los recursos empiezan a fluir en 2027 y el horizonte completo va hasta 2035. Entre el diagnóstico de hoy y la solución hay casi una década.

Por qué esto es un asunto económico y no solo ambiental

Tres razones concretas, más allá del río.

Es la mayor obra de infraestructura en curso del área metropolitana. $1,29 billones ejecutados durante ocho años significan contratación, empleo en construcción y encadenamientos locales. Para un sector que viene de ver caer las licencias de construcción, es el proyecto de mayor escala en el horizonte.

Lo paga el usuario, no solo la Nación. Las inversiones en saneamiento entran a la tarifa. El componente de alcantarillado de la factura es distinto del de acueducto y sigue su propio calendario, un detalle que explicamos cuando el amb congeló la tarifa de acueducto pero no la de alcantarillado.

Condiciona el ordenamiento territorial. Un municipio que no trata sus aguas tiene límites regulatorios para autorizar nuevos desarrollos sobre las cuencas afectadas.

Lo que hay que vigilar

El arranque efectivo de las obras. La licencia ambiental está; los recursos están comprometidos desde 2027. Lo que falta es la primera palada, y este es un proyecto que lleva años anunciándose.

Si el retroceso de 2025 fue puntual o es tendencia. Pasar de 50,1% a 35,8% en un año es una caída grande para un indicador de infraestructura, que normalmente se mueve despacio. Conviene entender si cambió la operación, la medición o ambas.

La factura. Ocho años de inversión en saneamiento se reflejan en el recibo. La pregunta que nadie ha respondido públicamente es cuánto y desde cuándo.

Siga leyendo: Bajar la factura de servicios en Santander: 10 acciones

¿Le sirvió esta nota? Compártala

← Volver a la portada

Publicidad

Central de Pirotecnia

Que la fiesta se vea desde lejos

Pólvora de bajo ruido, espectáculos con manejo profesional y parqueadero propio en Bucaramanga.

Ver el catálogo →

Sigue leyendo

Más de la economía de Santander